A 14 días del 30 de junio, seguimos sin respuestas.
El 20 de mayo, el Colegio de Profesionales en Trabajo Social de la Provincia de Córdoba, el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba y la Secretaría de Género y Diversidad de ATE Córdoba solicitaron una audiencia urgente para abordar la continuidad laboral de las profesionales de la segunda cohorte de residencias y otras problemáticas vinculadas a las condiciones de trabajo en el Polo Integral de la Mujer.
La reunión prevista fue suspendida y, hasta el momento, no se ha fijado una nueva instancia de diálogo.
¿Por qué nos preocupa?
Porque el 30 de junio finalizan las residencias de la segunda cohorte y aún no existen definiciones claras sobre la continuidad de las profesionales que hoy integran los equipos.
La incertidumbre no solo afecta a las trabajadoras involucradas.
También genera preocupación sobre la continuidad de dispositivos, procesos de acompañamiento y estrategias de intervención fundamentales para mujeres que atraviesan situaciones de violencia.
Fortalecer el Polo también es fortalecer a quienes lo sostienen.
Las trabajadoras del Polo desarrollan diariamente tareas de atención, acompañamiento, orientación e intervención frente a situaciones de violencia de género.
Garantizar equipos estables, condiciones laborales dignas y respuestas institucionales oportunas no es un beneficio para las trabajadoras: es una condición necesaria para sostener una política pública de calidad.
Reiteramos nuestro pedido de audiencia y de una respuesta urgente.
En un contexto de cuestionamientos y retrocesos en materia de políticas de género, reafirmamos la necesidad de fortalecer los dispositivos públicos de atención y acompañamiento.
La precarización laboral y la incertidumbre sobre la continuidad de los equipos debilitan la capacidad del Estado para dar respuestas a quienes más las necesitan.
Jerarquizar el trabajo de quienes sostienen estas políticas es fortalecer el acceso a derechos.
Sin trabajadoras no hay equipos.
Sin equipos no hay acompañamiento sostenido.
Sin acompañamiento sostenido se debilita el acceso a derechos de mujeres en situación de violencia.
Por una respuesta urgente.
Por equipos fortalecidos.
Por políticas públicas sostenidas.
