La decisión de hacer una consulta con centro especializado, llegar a un diagnóstico y comenzar el tratamiento prescripto, genera múltiples emociones tales como incertidumbre, angustia, frustración, ansiedad, cambios hormonales y corporales, repercusiones afectivas con la pareja, el entorno, vida cotidiana y laboral. Por lo tanto, iniciar un proceso de acompañamiento terapéutico será de gran valor para incrementar los recursos internos y afrontar el camino con mayor bienestar.

Consideramos un eje central realizar un abordaje integral de las y los usuarios de reproducción asistida teniendo en cuenta el impacto psicológico que implican los procedimientos de baja y alta complejidad, ya que, a mayor cantidad de intentos y permanencia en tratamientos, mayor impacto sobre la vida del individuo.

Los usuarios que deciden realizar una primera entrevista con el área de salud mental han logrado registrar y dar lugar a las emociones que se han despertado tras el inicio del proceso, sortear resistencias y buscar un espacio de contención, ya que muchas veces se sienten desorientados o con miedo a lo desconocido. Dentro del encuadre de un tratamiento psicoterapéutico, podrán poner en palabras sus sentimientos, elaborar y reacomodar sus creencias, pensamientos, prioridades y objetivos.

En el siguiente artículo deseamos introducir algunos lineamientos para tener en cuenta en la primera entrevista psicológica de personas que llegan al consultorio con motivos de consultas relacionados a dificultades reproductivas. Como psicólogos es importante que recabemos en esta instancia información pertinente y completa sobre la clínica médica y psicológica del consultante, para identificar en qué etapa de tratamiento se encuentra, cuáles son las técnicas a las que debe exponerse y en qué consiste cada una. Comprender y utilizar terminología específica podría beneficiar el vínculo terapéutico, incrementar la empatía y evitar intervenciones fallidas que generen un daño no deseado. Uno de los primeros objetivos de este primer contacto, es brindar contención y escucha activa, buscando generar confianza en qué se encuentra ante un profesional especializado y de esta manera reducir resistencias.

En cuanto a las competencias del terapeuta, se recomienda revisar previamente nuestros propios prejuicios, valores, mitos o conceptos erróneos sobre la temática para poder alojar las preguntas del consultante, identificar sus temores, sus tiempos, sus necesidad, perspectivas y deseos, evitando dar soluciones simplistas, falsas expectativas o pensamientos mágicos. Despatologizar, validar la subjetividad del consultante sobre lo que están transitando y comunicar que su reacción es normal reducirá los niveles de ansiedad. De esta manera, se crea un espacio que favorecerá la elaboración de angustias y fantasías relacionadas con la infertilidad.

El psicólogo/a que trabaja en reproducción asistida deberá adaptar la intervención psicológica y los objetivos terapéuticos según el momento específico del tratamiento médico en el que se encuentre la persona o la pareja que llega.

La primera entrevista es un momento fundamental en el establecimiento de una adecuada alianza terapéutica y para esclarecer el motivo de consulta. El abordaje de este primer encuentro puede tener una estructura semidirigida abarcando al menos los siguientes apartados:

Datos personales del paciente:

  • Estado civil:
  • Ocupación:
  • Nivel socio cultural:
  • Obra social:
  • Escolaridad:
  • Nivel de Fucionalidad del sistema personal y familiar:
  • Antecedentes y Tratamientos psicológicos previos:
  • Motivo de consulta manifiesto, latente, resistencias y percepción del impacto del problema sobre diferentes áreas de su vida: trabajo, estudios, entorno.
  • Síntomas psicológicos actuales:
  • Estrategias de afrontamiento:
  • Adhesión al tratamiento médico.

Historia Clínica

  • Diagnóstico presuntivo
  • Nombre del centro médico/ médico tratante:
  • Tipo de tratamiento indicado (alta/ baja complejidad):
  • Etapa del tratamiento en qué se encuentra
  • Duración:
  • Cronograma de próximos estudios:

Historia familiar.

  • Genograma:
  • Modelo parental de la familia de origen:
  • Grado de flujo de comunicación y apertura con respectos a otros familiares:
  • Antecedentes familiares con respecto a la dificultad reproductiva:
  • Vínculos significativos/ Redes de apoyo

Actividades de la vida cotidiana

  • Tipo y horarios de trabajo:
  • Alimentación:
  • Deportes y actividades recreativas:
  • Actividades Sociales. (en este apartado es importante identificar si ha reducido sus actividades sociales significativamente en los últimos tiempos y porqué motivos)

El campo de la reproducción asistida fue cambiando y evolucionando considerablemente en los últimos años, por lo que ha impulsado nuevas preguntas y desafíos a nuestra disciplina en cuánto a la formación especializada y práctica clínica. También nos convoca al trabajo interdisciplinario para brindar un acompañamiento integral abordando al individuo en toda su complejidad.

Sobre el autor

Cecilia Taburet. Lic en Psicología MP 5760 egresada de la Universidad de Buenos Aires. Psicóloga Clínica con Orientación Perinatal, Fertilidad, en Reproducción Humana y Fertilización Asistida (SAMeR). Se desempeña como Psicóloga Clínica y Acompañamiento de Usuarios/as de Reproducción Asistida en la Ciudad de Córdoba.

Actualmente es Coordinadora de la Comisión de Reproducción Asistida en el Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Pcia. de Córdoba.

Constanza Pereyra Esquivel Lic. en Psicología MP 8505. Egresada de la Facultad de Psicología de la UNC en el año 2012. Psicóloga clínica con formación en terapia familiar sistémica y Reproducción Humana asistida. Miembro y Co- coordinadora de la Comisión de Reproducción Asistida del Colegio de Psicólogos y Psicólogas de Córdoba.