Este día, enmarcado en múltiples iniciativas internacionales como los Principios de Yogyakarta(Indonesia, 2006), tiene múltiples propósitos: reivindicar los Derechos Humanos (DDHH) de quienes conforman la comunidad LGBTIQ+; promover el respeto por todas las identidades de género y orientaciones sexoafectivas y fomentar una sociedad libre de discriminación, segregación y violencias, pilares esenciales para garantizar la convivencia y el pleno ejercicio de los Derechos Humanos.
Se conmemoran entonces los derechos de las personas que se identifican como miembrxs de esta comunidad para avanzar así en la visibilización y respeto por cada una de ellas en sus diversas expresiones de género y por las que, como profesionales psicólogxs, nos debemos tanto la lucha por la plena igualdad y la soberanía sobre los cuerpos como “respetar y acompañar las diferentes maneras de vivir los géneros y la necesidad de un Estado que por medio de sus políticas públicas debe cumplir y hacer cumplir la ley, así como dar respuestas a la sociedad a la que se debe y que los derechos adquiridos no pueden ser expropiados o desestimados” según refiere la Comisión Nacional de Géneros, Diversidades y Disidencias de FEPRA (https://fepra.org.ar/dia-mundial-de-la-diversidad-sexual/)