Puertas abiertas a la barbarie: Justicia por el lesbicidio de Barracas
El 5 de mayo asistimos con dolor y horror a un capítulo atroz de otros muchos que le precedieron.
Ese domingo un canalla se sintió empoderado, autorizado y avalado en su afán de hacer desaparecer a cuatro personas a quienes no consideraba con derecho a la existencia.
Lo que viene aconteciendo y muchxs escuchan de costado, distraidxs es un discurso discriminatorio y odiante, avalado desde el mismísimo Poder Nacional o allegadxs a este. Así, hemos escuchado poner como ejemplo en el mismo nivel respecto a la homosexualidad y el matrimonio igualitario el “tener sexo con un elefante», o «no bañarse y estar llenos de piojos”. En los últimos días se definió a la homosexualidad como una “conducta insana y autodestructiva” y se redobló la apuesta etiquetándoles con estadísticas no científicas y brutales.
¿Cuál es el límite? Ninguno, si manifestaciones claramente discriminatorias promueven conductas medievales como la caza de brujas y su muerte en la hoguera. Como si sólo algunes privilegiadxs y designadxs discrecionalmente fueran sujetes de derecho.
No es vivir en libertad aplaudir y hacer comentarios reaccionarios habilitando el vale todo como lo es esta ejecución brutal. Tampoco son ingenuas estas manifestaciones, buscan doblegar y encorsetar cuerpos, voluntades y proyectos, arrasar con las singularidades que les incomodan.
Como profesionales de la salud mental es nuestra obligación ética en nuestros posicionamientos y en nuestra escucha velar por el respeto a todas las subjetividades, sin juicios de valor. No romper con esta premisa humanizante. Es una obligación y una tarea urgente.
El 5 de mayo asistimos a un capítulo, pero no es el último porque no habrá fuego que pueda arrodillarnos y evitar que visibilicemos, nos manifestemos y tomemos acciones en defensa de los derechos de todxs. El enemigo no es una E, el enemigo está detrás de lo que de verdad no se tolera y es lo que esa E invita a pensar y complejizar.
Qué la indiferencia no nos haga cómplices.
¡Justicia por el lesbicidio de Barracas!
Junta Ejecutiva del CPPC.
Para colaborar con los gastos de sepelio, la Asociación Civil Ni Una Menos, pone a disposición de quien pudiera colaborar el siguiente alias: acivil.niuna.menos y como asunto consignar «lesbianas».

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