Jornadas Nacionales de DDHH en Córdoba: “Decir lo indecible”

Jornadas Nacionales de DDHH

DECIR LO INDECIBLE

Pensar, intervenir, aportar desde la perspectiva de los derechos humanos

25 y 26 de agosto de 2017

Formulario de Inscripción Click Aquí

 

COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA

 

Los Derechos Humanos toman fuerza en la agenda política, social y académica a partir de la lucha contra la última dictadura militar vivida por nuestro país hace pocas décadas. En distintos momentos históricos se ha analizado en cómo el sistema de convivencia democrático se vio seriamente atacado y en cómo aún se mantienen vigentes las secuelas de esa experiencia en las subjetividades y en el conjunto social.

En este “contexto que se hace texto” nos interesa intercambiar experiencias, lecturas y prácticas acerca de lo que hacen los y las psicólogos/as en el campo de los derechos humanos, espacio  donde venimos  acompañando el padecimiento, las luchas, los reclamos;  donde trabajamos para ayudar a reparar las secuelas de las vulneraciones de derechos;  donde abrimos espacios de escucha para los dolores; donde se intenta romper los silencios, favorecer la palabra y cobijar los pesares.

 

Trabajar desde la perspectiva de los Derechos Humanos:

-Significa comprender e integrar en nuestra práctica la idea de que las personas, tienen una serie de derechos, independientemente de cualquier condición, género, clase, raza, diagnóstico.   Es atender a sujetos sufrientes que padecen  las vulneraciones a esos derechos y donde el dolor es un contenido inevitable de nuestro trabajo.

-Es intentar  aprehender lo incomprensible de los pasados y presentes dolorosos, poner palabras en la búsqueda de transitar lo intransitable, colocar en el foco un conjunto de desigualdades sociales con efectos poderosos en la producción de subjetividades e intersubjetividades, de relaciones sociales jerárquicas y de dispositivos de discriminación.

-Es tomar al campo de los Derechos Humanos como horizonte ético en la búsqueda de alternativas a las problemáticas de violencia, exclusión social, discriminación y reproducción de asimetrías de poder.

-Es comprender que las consecuencias de las violaciones de los derechos humanos no son un asunto privado de las víctimas,  los/as psicólogos sostenemos su origen social y público y no podemos soslayar los efectos latentes y manifiestos, tanto a nivel psicológico como a nivel político.

-Es pensar y pensarnos en nuestro quehacer atravesado por el rol que juega el Estado en la reproducción de las violencias, y estas en la ruptura del lazo social, cuyos efectos indefectiblemente se cuelan/tamizan nuestros espacios de intervención.

-Es poder escuchar y darle credibilidad a los relatos, respetando los valores y las decisiones de las personas, aportar desde la psicología para que los DD.HH. permanezcan siempre vigentes y pasen a transformar nuestros vínculos, lazos y contratos sociales y sobre todo, tener el absoluto convencimiento de que lo terapéutico está siempre vinculado a la perspectiva de Derechos Humanos y nunca podrá ser compatible con su vulneración.

 

Los/as invitamos a presentar ponencias sobre los siguientes ejes:

-Memoria, Verdad y Justicia

-Salud Mental

-Violencia Estatal

-Géneros

 

REQUISITOS PARA LA PRESENTACIÓN DE TRABAJOS

  1. Fecha límite para la presentación de trabajos 27 de julio de 2017
  2. Enviar trabajos a: [email protected]
  1. El/la autor/a deberá estar inscripto/a (formulario de inscripción)
  2. Pueden presentar trabajos profesionales de otras disciplinas
  • La presentación deberá contener:
  • TITULO
  • AUTOR/ES/AS
  • CUATRO (4) PALABRAS CLAVES
  • RESUMEN (de 300 a 500 palabras)
  • CV RESUMIDO DEL AUTOR/ES/AS

4, Los trabajos serán evaluada por la Comisión responsable de cada eje quien tendrá la última palabra sobre su aprobación.

La extensión máxima del artículo debe ser de 3000 palabras en formato documento de Word (doc.) u Open office (oct.), tipografía Time 12, interlineado 1,5 líneas.

 

Desarrollo de los Ejes

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA


Objetivo

Este eje espera recibir ponencias y comunicaciones que resulten de reflexiones, prácticas e investigaciones  que profundicen el análisis de las diferentes realidades y características locales que adoptó el Proceso de Memoria, Verdad y Justicia.

Fundamentación

Un importante colectivo de  trabajadores/as de la salud mental  asumieron durante la dictadura y luego también en democracia, una actitud solidaria muy activa con el conjunto de los afectados por la represión llevada adelante en el marco del terrorismo de Estado. Los equipos de asistencia a las víctimas que  apoyaron el trabajo de los organismos de DDHH; los numerosos aportes realizados para conceptualizar y poner en palabras “lo indecible”, sobre todo en torno a lo siniestro y a la figura del desaparecido; el aporte disciplinario específico para acompañar las políticas de reparación y el enorme esfuerzo de los equipos de acompañamiento a testigos en los juicios por delitos de lesa humanidad son y, deben seguir siendo, una referencia fundamental en nuestro campo.

Durante la dictadura, fueron vaciados los espacios de atención del sufrimiento psíquico y muchísimos trabajadores de la salud mental fueron obligados a abandonar los hospitales, los servicios hospitalarios o las universidades por las persecuciones, expulsiones, secuestros y asesinatos.  A pesar de estas duras condiciones, algunos profesionales de la salud mental  buscaron dar  respuesta al daño sufrido por los sujetos afectados  y para ello generaron un ámbito para prácticas y reflexiones que dio lugar al encuentro entre la salud mental y los derechos humanos. Se trabajó, se debatió y se produjo conocimiento sobre los efectos psicosociales del terror, sobre las consecuencias del trauma político, sobre las graves secuelas generadas en los vínculos comunitarios.   

Estas prácticas clínica, asistencial, política y de acompañamiento, en algunos momentos, se realizó bajos los efectos de la persecución  de aquellas mismas situaciones que intentaba resolver, en otros, bajo el clima social de impotencia que produjeron las políticas de impunidad bajos las leyes y los indultos, y más recientemente, amparados por los sentidos de Memoria, Verdad  y Justicia que abrieron los juicios y condenas a los imputados por delitos de lesa humanidad.

Desde hace un tiempo asistimos a la revitalización de la “teoría de los dos demonios”, al resurgimiento de discursos negacionistas y relativizadores que se han mostrado eficientes a través del bombardeo mediático.  La nueva coyuntura política es acompañada por una reapertura de discusiones que parecían saldadas como el debate acerca del número de víctimas y el llamado a la reconciliación.

En este escenario complejo, es imprescindible recuperar la potencia argumentativa que permitió derrotar a la impunidad y desarticular discursos que pretenden la captura del “sentido común” en la reconstrucción del pasado reciente.

  • Porque reconocemos que los duelos donde se invierte lo generacional son inmensamente difíciles,
  • Porque las pérdidas traumáticas son más difíciles de tramitar,
  • Porque aquellas situaciones en que las ausencias no tienen explicación son imposibles de elaborar,
  • Porque consideramos que la mentira enferma y la única salida para situaciones de este tipo es la verdad, la palabra y la ley,
  • Porque modelos sociales basados en la negación de la realidad y la abolición de la ley sólo pueden engendrar más violencia

 

A cuarenta y un años del golpe militar es preciso sostener el derecho a elaborar esa memoria “del horror”, como menciona Ulloa. Recuperar todas estas iniciativas, darlas a conocer y difundirlas intenta propiciar la reflexión sobre las consecuencias tanto en los afectados directos como  en la sociedad hasta hoy y permitir una transmisión generacional necesaria para sostener la memoria y generar el debate.

 

SALUD MENTAL Y DERECHOS HUMANOS

Objetivo

Este eje espera recibir ponencias y comunicaciones que resulten de reflexiones, prácticas e investigaciones  que profundicen los aportes para promover la implementación de un cambio de paradigma que reconozca a las personas usuarias de los servicios de salud mental como sujetos de derecho y que establezca prácticas adecuadas a los estándares más altos en materia de derechos humanos.

Fundamentación

La adhesión de Argentina a Tratados Internacionales en materia de derechos humanos y la sanción de la ley 26657 de Salud Mental han sido avances muy significativos sobre la atención que tradicionalmente se brindaba a las personas con padecimiento mental.  De esta manera, se han asumido compromisos de acción destinados a guiar el diseño y la implementación de políticas públicas de salud mental basados en el respeto de los derechos humanos.

Durante mucho tiempo, el campo de las políticas de salud mental se mantuvo ajeno al campo de los derechos humanos. Esto es, no se consideraba adecuadamente aspectos básicos desarrollados en el derecho internacional de los derechos humanos, como por ejemplo la necesidad de atenuar los problemas de desigualdad y exclusión, así como también promover acciones afirmativas de protección de los sujetos usuarios de los servicios de salud mental.

La conformidad del Estado Nacional con los marcos normativos internacionales  determinan los contenidos esenciales que se deben adoptar, a partir de esto las provincias deben adecuarse a los mismos o también pueden establecer regulaciones más beneficiosas avanzando así en la ampliación de derechos. Los compromisos de acción y las definiciones conceptuales contribuyen a crear un cuerpo de principios que expresan puntos mínimos de consenso acerca de los principales criterios y objetivos que deben orientar la formulación de las políticas de salud mental. Estos compromisos no son meramente retóricos, sino que expresan la posición del Estado tanto del nacional como de las provincias.

La utilización del concepto de derechos humanos en el campo de la salud mental es un medio para imponer límites a formas abusivas de uso del poder del Estado: no privar arbitrariamente de la libertad, no entrometerse en la vida privada y familiar de las personas, no discriminar, entre otros.  También establece aquello que el Estado sí debe hacer: lograr la plena realización de los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de las personas con padecimiento mental.

 

VIOLENCIA ESTATAL EN CONTEXTOS DEMOCRÁTICOS

Objetivo

Este eje espera recibir ponencias y comunicaciones que resulten de reflexiones, prácticas e investigaciones  que profundicen los aportes al acompañamiento, la atención, la reparación y la visibilización de las situaciones de las personas, familiares y de la sociedad en general que han sido víctimas de violencia institucional.

Fundamentación

La democracia es condición necesaria pero no suficiente para la reducción de la violencia estatal. Claramente, la democracia disminuye su violencia pero no la elimina. Si bien no hay una planificación centralizada como sí existe en los regímenes autoritarios,  no se puede desconocer que es una práctica habitual de las fuerzas de seguridad que en muchos casos se utiliza como instrumento para ampliar la gobernabilidad o para tener un impacto favorable en la opinión pública.

En la actual violencia estatal han influido  los niveles pasados de la represión sufridos en la dictadura y es una consecuencia directa de muchos años de impunidad. Las nuevas formas de represión se distinguen de las ejercidas en regímenes autoritarios, en las que  el uso de la misma tenía un origen ideológico y político de persecución a militantes que perseguían proyectos de transformación. En las democracias contemporáneas las víctimas de las violaciones de los DDHH (torturas, ejecuciones extrajudiciales, etc) son ahora entre otros, jóvenes pobres de los barrios periféricos cuya victimización raramente aparece en los periódicos.

En los contextos democráticos, la violencia es producto, sobre todo, del abuso de poder de las agencias estatales de seguridad.  Esta nueva forma de violencia estatal se  propaga porque los gobiernos democráticos no han podido controlar el abuso de poder ni combatir la impunidad.

Es necesario interpelar a la sociedad y al Estado. A la sociedad en sus valores y creencias, la mano dura como respuesta al crimen solo ha producido que una parte de la sociedad tolere que otra parte de la misma no tenga derechos,que sea criminalizada  y que se los condene de antemano. Se argumenta que los actos violentos son un medio legítimo para librar a la sociedad de estos sujetos.

Para aportar a la visibilización de la violencia estatal se requiere el estudio de sus nuevas formas y  disputar los diferentes sentidos en torno a las víctimas de estas violencias.

Desde la práctica psicológica y en un hacer interdisciplinario se hace necesario trabajar en la producción de conocimiento sobre los efectos y secuelas que este ejercicio de la violencia produce, acompañar a los familiares de las víctimas para que estas puedan construir significados, poner palabras, en relación a lo acontecido y en la desprivatización del dolor.  También y desde un abordaje psicosocial, ayudar en la construcción y/o recuperación de la confianza, la solidaridad y los lazos comunitarios/colectivos.

 

GÉNERO Y DERECHOS HUMANOS

Objetivo

Este eje espera recibir ponencias y comunicaciones que resulten de reflexiones, prácticas e investigaciones  que profundicen el análisis de las diferentes temáticas implicadas en la perspectiva de género.

Fundamentación

Derechos humanos desde la perspectiva de género no se corresponde exactamente con los derechos de las mujeres, aunque la vulneración sistemática de sus derechos ha hecho que las luchas, los reclamos y las reivindicaciones sean claves en la agenda de género, así como en las prioridades de los organismos de derechos humanos de todo el mundo. Recientemente en la última década en Argentina van tomando mayor relevancia los planteos del colectivo LGTBI.

Las mujeres como grupo, con sus problemáticas específicas han sido de reciente incorporación en las declaraciones y políticas de derechos humanos. En ese sentido fue necesaria la mirada que se incorporó con la llamada “perspectiva de género”, como categoría de análisis política, social, cultural, económica e histórica de las relaciones de poder entre las personas y sus instituciones. Esa mirada, incorporada tardíamente en algunos desarrollos de las ciencias sociales, en la visibilidad del lenguaje sexista, y en los marcos legislativos, ha develado que el primer vulnerador de los derechos de las mujeres, ha sido históricamente el Estado.

La inequidad de género se manifiesta en todos los estratos sociales y étnicos, en problemáticas tan acuciantes como la violencia de género en todas sus formas -desde la violencia simbólica, psicológica, violencia económica hasta las formas más cruentas como son la violencia sexual, los abusos y violaciones sexuales, la trata y hasta el femicidio. Respecto a la desigualdad de oportunidades en cuando a Salud, Educación y Trabajo, los avances en materia legislativa no significan un directo avance en el ejercicio de derechos. Ejemplo de ello es que a pesar de la actual jurisprudencia existente sobre los abortos no punibles, los garantes de la salud y la  justicia parecen actúan de manera discrecional en cada caso.

De esta manera, pensar en la necesidad de transversalizar  la perspectiva de género a todos y cada uno de los derechos, permitirá tener una educación no sexista, una justicia no sexista, una salud no sexista, respetuosas de los derechos humanos. Lo contrario al acceso de los derechos humanos, es la ficción abstracta de su ejercicio para las mujeres y para el colectivo LGTBI.

Pensar en los derechos humanos en clave de género es visibilizar también los derechos logrados, es otorgarles valor a las experiencias que cuestionan al patriarcado que se presenta como único sistema de relaciones humanas posibles. Y otorga la posibilidad de construir nuevos horizontes en igualdad.

Las temáticas propuestas (no exhaustivas) son:

-Género: Género- Feminismos- Masculinidades- Construcción de Género- Socialización – Maternidades- Subjetividades- Afectividades Generizadas-Orientación Sexual – Heterosexismo – Diversidad Sexual

-Violencia: Violencia y Género- Tipos De Violencia – Femicidios –Violación – Trata de Personas y Explotación Sexual – El Estado y las Políticas de Violencia – Acompañamientos.

-Sexualidad: Sexualidad- Reproducción Humana- Aborto – Salud Pública-ESI y  Contexto Educativo.

-Derechos Humanos y Género: Ciudadanía- Trabajo – Trabajos de Cuidado -Feminización de los Cuidados – Tiempo y Trabajo Doméstico

-Participación y Políticas de los Cuerpos: Organizaciones con Perspectiva de Género.

 

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