ESCRITOS SOBRE LA ACTUALIDAD (Tema de debates)

La actualidad y los fantasmas ideológicos
 
Por ALEXIS MORALES. Psicólogo
 
El hecho de manifestar la solidaridad con los damnificados posiblemente lleve más alivio a quien lo enuncia que a su destinatario, en este caso, las decenas de miles de hombres y mujeres que se han visto privados de su fuente laboral, en lo particular los psicólogos y trabajadores sociales injustamente despedidos. Sin embargo tratar de entender la situación tiene un valor distinto. Porque no es lo mismo, y como ya paso en nuestro país donde los desocupados se apilaban en las calles, considerarlos la sumatoria infinita de fracasos individuales, seres que por sus propias faltas morales o de otro orden se han quedado al margen del progreso mientras los más capaces prosperan, o que por el contrario son simplemente la contracara, la condición necesaria de una riqueza obscena. Entender en este caso es poder ir más allá de ciertos planteamientos.
Slavoj Žižek, filósofo esloveno que articula el psicoanálisis lacaniano con estudios sobre la ideología, analiza al antisemitismo desde una perspectiva totalmente diferente a la que se plantea desde el lugar común y lo políticamente correcto. No se trata de saber si los judíos en la Alemania nazi eran seres buenos y nobles o criaturas abominables indignas de cualquier conmiseración. Como bien plantea en su análisis aunque se lograra probar empíricamente esta última afirmación no cabría duda que el antisemitismo no tiene que ver con eso. Una muestra es que a pesar de que Alemania tenía abierto simultáneamente dos frentes peleando palmo a palmo con las dos principales potencias mundiales, aun así destinaba hombres y recursos a continuar con el exterminio que no le aportaba nada desde el punto de vista militar, de hecho más se agravaba la guerra más se profundizaba este. Se puede llevar lo mismo al plano clínico, si un paciente viene y dice que su jefe es un explotador no se trata de contradecirlo, porque perfectamente puede ser cierto, sino de saber qué es lo que eso oculta, cual es el punto, el hecho traumático sobre el cual esa realidad funciona como velo.
Qué es el antisemitismo? es un fantasma en el sentido lacaniano del término. Múltiples figuras pueden ocupar el mismo lugar que los judíos para el nacionalsocialismo. Actualmente podríamos colocar en esa serie por supuesto y para un grupo importante de personas a Cristina Fernández de Kirchner (CFK), el kischnerismo en general, la Campora, etc.; también lo es por cierto la delincuencia para prácticamente toda la sociedad.
Que lleva a pensar que estas figuras tienen una equivalencia en este punto. Primeramente no estoy proponiendo ni la inocencia o la culpabilidad de una figura pública, ni el carácter inmaculado de cierto movimiento o grupo política ni negar la realidad de lo que puede ser un problema social. Estoy diciendo que tienen un carácter de velo, que organizan la realidad de determina manera al mismo tiempo que ocultan algo.
Primero, a CFK se le pueden atribuir todas las características negativas que se quiera, inclusive aquellas que son contradictorias consigo mismas. Puede ser una mujer débil y pusilánime, padecer del célebre síndrome de Ubris del Dr. Castro, al mismo tiempo que un ser maquiavélico capaz de controlar a todos y gobernar a partir de testaferros el país. Los judíos podían ser una raza inferior, incapaz de todo logro cultural, meras sanguijuelas de la sociedad aria. Al mismo tiempo que complotadores que gobiernan Europa en las sombras a partir de una inteligencia y astucia demoníaca.
Algo similar se puede decir de “la inseguridad”. Es algo terrible pero nadie sabe muy bien de que se trata, pueden ser los robos en las salideras bancarias, los asaltos domiciliarios, la violencia de género, sexual, el narcotráfico, etc. Tanto en la Puna, en Tierra del Fuego, la Ciudad de Bs. As. o Córdoba se debiera de temer al mismo monstruo informe.
Estas figuras funcionan como la habitación 101 de la célebre novela de George Orwells, 1984. A los presos políticos se los somete a toda clase de torturas y vejámenes, pero la mayor de ellas es el temor a ser llevado a dicho cuarto, nadie sabe que horrar inimaginable que no suceda antes puede tener lugar ahí. Pasa una situación similar en una de las historias del Marques de Sade, en medio de una orgia, el protagonista toma a una jovencita y se la lleva a un lugar apartado de la vista de los demás, todos quedan petrificados. Pero estaban en una orgía qué podría pasar en dicha habitación que no hubiera pasado antes; nada. Pero el hecho de que hubiera una puerta cerrada, hacía que se proyectara el más horroso o el más atrapante de los goces.
Una filósofa feminista (Diana Maffia con Osvaldo Quiroga, Programa Otra Trama 12-12-15) pueda decir que CFK sometía a las mujeres a los cánones de la sociedad patriarcal., en ocasión de presentar una línea de crédito y declarar que los hombres se podrían comprar autos y las mujeres lavarropas. Aunque las afirmaciones de la otrora presidente fueran equivocadas, esto parecía no entrar en ningún tipo de contexto, como si la última década no fuera la de mayores logros y avances en los derechos de las minorías, solo comparables con la obtención del voto femenino durante el primer peronismo. CFK una gozadora de las mujeres, se podría resumir.
Esto no quiere decir que Aníbal Fernández no se equivocara cuando decía que la inseguridad era solo una sensación, porque bastaba que alguien conociera un solo caso para afirmar lo contrario. Por supuesto se entiende el sentido de lo que se quería decir: que era algo inflado por los medios de comunicación. Pero debió de ser recordado la sentencia lacaniana de que la realidad esta estructura como un fantasma.
Esto merece ser profundizado, en primera medida es decir que la realidad es una construcción simbólico – imaginario, lo cual no es una idea exclusiva del psicoanálisis, ya Nietzsche decía no existen hechos sino relatos. O sea todo acceso a la realidad es siempre mediante algún tipo de ficcionalización. El lenguaje no es algo que sirve para comunicarse con otros, es algo mucho más complejo y más esencial, es por el contrario una red que cubre el mundo y lo hace inteligible. Al mismo tiempo que en tanto, insertos en ella, nos convertimos propiamente en sujetos.
Esto se conoció en los últimos años como el relato kischnerista pero no hay sino relatos. Reconocerlo, lejos de ser un acto autoritario como se lo propuso es reconocer el carácter parcial del mismo. Si se quiere Clarin hace un planteo que sería similar al de La Matrix, mientras que lo sujetos creen vivir en la sociedad del siglo XX, este es su sueño (el relato kischnerista), al despertar se encuentran en un futuro post apocalíptico (la realidad para Clarín). El planteo de Žižek con Lacan es diferente, no hay acceso posible a la realidad si no es a través de una misma ficcionalización, aún esa realidad posapocaliptica es también un relato, una ficción que permite cierta inteligibilidad de las cosas.
Lo que niegan que ellos también construyen esa ficción particular que se denomina realidad, postulan su punto de vista como él único válido, todo lo otro tiene que ser desechado como ideológico. Como si hubiera una univocidad entre los significantes y los significados, como si la historia no estuviera sujeta a los tiempos de la anticipación y la retroacción, como si cada hecho no estuviera abierto a una constante resignificación. Como plantea Žižek, no hay nada más ideológico que la post-ideología en tanto quiere hacerse ver como mero sentido común. El neoliberalismo intenta hacer aparecer su propio marco teórico como despojado de toda concepción política, como un mero tecnicismo, sin favoritos ni condenados. Sin lugar a dudas, falso.
Por supuesto no todos los relatos son iguales, sino se caería en un simple nominalismo, donde el yo va construyendo la realidad que más le conviene, su propia burbuja. No hay que olvidar que las tres grandes estructuras que plantea el psicoanálisis, (neurosis, psicosis y perversión) no solo son modos clínicos, son también modos ficcionales, cada una conlleva determinas consecuencias.
Pero un relato no es lo mismo que un fantasma. Jaime Fernandez Miranda, en un muy buen artículo aparecido en pagina 12 se pregunta he interroga el carácter por el cual un sujeto con toda la información a su disponibilidad no puede hacer un uso de ella, lo que él denomina la inconsistencia de la memoria. Puede perfectamente escuchar a los economistas del PRO la “necesidad” de un ajuste pero sin embargo no tomarlo en cuenta. En nuestros términos que el sujeto no incorpora determinados elementos significantes a ese relato que es la realidad. Ahora esa fijeza es más propia del fantasma. Tanto para el nivel clínico, Freud lo decía en su célebre artículo de 1920, los pacientes solo pueden referir “pegan a unos niños” y no más, lo mismo para lo político, “los judíos son una lacra”, “los comunistas quieren destruir a la sociedad cristiana y occidental”, “los burgueses atacan al pueblo”, “la inseguridad es cada vez mayor”, “….. son ladrones, corruptos, noquis y parasitos del estado, etc”. Son frases que no aceptan ningún tipo de dialéctica discursiva, ni contexto, ni historización.
Esto en sí mismo, nos permite plantear cual ha sido y es en general el papel de los grandes medios de comunicación de masas. Fernández Miranda plantea que el flujo de información, indiscriminada e indistinta no permite que los sujetos se apropien de la historia, hagan de los eventos parte de su experiencia. Coincidimos plenamente: “se firma un acuerdo con los fondos buitres”, “sube la carne”, “se producen miles de despidos, el gobierno dice que son ñoquis”, “una modelo se divorcia, otra se casa”, etc. Qué es irrelevante y que no, cuál es la conexión entre los hechos aislados, cómo se llegó a ahí? no es importante, se trata de un entretenimiento más para ser consumido.
Pero también se puede ir más allá y decir que lo que hacen los medios es engordar los fantasmas que ya están en la sociedad, de jugar con ellos, modernizarlos, usarlos con determinados fines. En ocasión del ataca al semanario francés Charleie Hebdo, el periodista Jorge Lanata, ante intentos de entender el hecho, planteo a boca de jarro “no es el momento de contextualizar nada”. Por supuesto, era la ocasión ideal para construir un otro maldito que sirva a todos los fines, su interpretación por el contrario lo iba a hacer aparecer como un síntoma de una trama compleja de relaciones.
Porqué el fantasma adquiere esa adhesividad. A diferencia de la historia, de lo simbólico, que siempre está en un transcurrir, en ese movimiento de ida y vuelta, de anticipación y retroacción, y que por lo tanto no brinda ningún punto de estabilidad para el sujeto. El fantasma, por el contrario, con su fijeza si lo hace, ocultando al mismo tiempo, el lugar donde aparece la propia inconsistencia del orden simbólico. Lacan va a decir que el fantasma tiene lugar cuando aparece el deseo del Otro, o sea propiamente una falta que ni siquiera puede ser enunciada, momento de angustia en que el sujeto se percibe desvalido ante la propia inconsistencia de Otro, ahí es que aparece la respuesta propia del fantasma sobre lo que es el sujeto como objeto para el Otro: “quiere comerme, cagarme, etc.”
Žižek lo va a retraducir en términos políticos: cuando aparece la propia imposibilidad ideológica. La idea de que la sociedad sería una especie de organismo que tiende a actuar armónicamente es muy cara a la derecha, que intenta siempre que cada uno ocupe “su lugar”, entendiendo por “su lugar” el que le ha tocado como clase social. Cómo entender entonces el conflicto, el malestar. Eso tiene que recaer en un elemento externo al propio sistema, mientras más sea necesario negar el conflicto y la imposibilidad dentro del seno mismo en la sociedad, más va a ser necesario adjudicarlo a un elemento externo y contingente; los judíos en la Alemania de los años 20.
Pero si la grita ya estaba presente entonces para un sistema económico que sentía como una necesidad la educación o la salud pública para poder hacer marchar el sistema productivo; con mucha mayor razón ahora, cuando al capitalismo financiero que gobierna el mundo, le tiene sin cuidado todo eso, las poblaciones solo existen en tanto mercados. De lo que se trata en todo caso es de como hacer para que el rebaño compita entre sí para ganarse un lugar con los lobos. Zigman Bauman lo ha puesto en los siguientes términos: “El derecho de renovar el empleo está sujeto entonces a una competición recurrente. A cada asalto, el más divertido y el más eficiente se gana una renovación del contrato, aunque sin garantía, ni tampoco una mayor probabilidad de salir ileso del siguiente asalto… Esta situación mantiene a los empleados en un movimiento continuo y ocupados en una febril e interminable búsqueda sin fin de la evidencia de que siguen estando dentro…»9. La desocupación no es de ninguna manera un efecto indeseado de determinadas políticas, es una parte absolutamente necesaria de la ecuación que mantiene constante los flujos de dinero hacia los sectores más concentrados de la economía.
La temible grieta de la cual se habla, la no relación sexual lacaniana que también se aplica a las sociedades, nos impone una decisión ética. Saber de qué lado de la disarmonía se quiere estar, de que se quiere pecar, cuál será el costo que se va a asumir y no hay nada que no lo tenga. Queremos que haya altos índices de empleo, habrá que aceptar que no podrá haber importaciones en forma irrestricta, se puede bien o mal regular eso, pero el eje no estará ahí. O se puede querer lo contrario y tendremos desempleados, puede haber caridad con ellos, seguros de desempleo pero no serán el centro de la política.
Cuando desde los estamentos oficiales se pone el acento en una serie de acciones individuales que dejan de lado toda política macro: desde caminar para comprar más barato, consumir los cortes más económicos de carne, ahorrar energía eléctrica, o mucho más perversamente responsabilizar a los propios trabajadores por sus despidos. Es más que claro que: primero, la grieta no es un accidente de la estructura sino por el contrario es en lo que esta misma se asienta, y segundo, cual es el bando que se ha elegido.
 
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