24 DE MARZO DIA NACIONAL DE LA MEMORIA: UN DÍA QUE INCOMODA

El “Día Nacional de la Memoria” es un día que incomoda y como psicólogos sabemos que eso que retorna, revive, revuelve… altera ciertos ordenes o como dice Ulloa… eso es la “memoria incómoda”. Es por ello que desde el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba queremos-debemos sumarnos a las conmemoraciones que desde distintas organizaciones se vienen realizando y que culminarán con la marcha del 24.

El próximo domingo 24 se cumplirán 37 años del “Golpe Civico-Militar” y seguro a la altura de los acontecimientos que vive la Argentina actual, acordamos con quienes pregonan en que también fue un golpe con complicidad y participación de sectores de jerarquía eclesiástica y empresarial al Estado de Derecho. Nunca, semejante despliegue de poder destructor y a la luz de todo lo que se ha ventilado en los “juicios por la verdad” y los juicios contra genocidas (militares, curas y civiles) pudo llevarse a cabo sin la necesaria articulación de estos sujetos sociales. Colectivos necesarios para la instauración y sostenimiento del horror y que todavía hoy sufrimos las consecuencias y secuelas irreversibles en muchas áreas de nuestra sociedad, porque las secuelas son inter y trans generacionales. Estos juicios interesan para nombrar sin eufemismos (aunque muchos no acuerden y se incomoden) lo que significa el horror desde el Estado de facto: el genocidio. Fue necesario para su gestación un fuerte consenso de gran parte de la sociedad civil, instalando una serie de prácticas basadas en la rotura del lazo social, la des-articulación simbólica que arrasó con el tejido de redes vinculares de trabajo comunitario en las instituciones, barrios, escuelas, fabricas… todo ámbito donde se manifieste la disidencia, y durante el genocidio la disidencia se pagaba con el cuerpo (si sobrevivía) y con la vida.
Aquel 24 de marzo de 1976 el horror instauró a través de las armas los que aquellos colectivos venían pergeñando aun antes, al menos desde 1974. Y que significó la instauración de un plan sistemático, y a veces clandestino de persecución, desaparición y exterminio, que sometió a miles de personas al secuestro, la tortura y la muerte, o los convirtió en “desaparecidos”. Muchos pasaron por las cárceles con y sin causas legales, muchos otros pasaron por la experiencia concentracionaria más cruel de América Latina. Muchos también debieron optar por exilio el único modo de supervivencia. Muchos, cientos de niños fueron privados de sus familias e identidad, arrancados brutalmente del vientre y brazos de sus madres, secuestradas y “tabicadas” en cautiverio… por eso hoy nos acordamos en memoria de los treinta mil.
Por eso El Terrorismo de Estado no deberíamos pensarlo como eso que sólo ocurrió en el ’76 sino como eso que también hoy ocurre, a través de sus consecuencias, en la medida que aquello ocurrido sigue pulsando en lo actual, bajo diversas manifestaciones sintomáticas, personales y sociales…por eso también recordamos a Facundo Rivera Alegre, Luciano Arruga y Mariano Ferreyra, Sebastián Bordón y…
Muchas prácticas en el Estado desde el advenimiento de la democracia y actualmente tienen un correlato directo con aquella filosofía de la “solución final”, con los modos con que se pretendió la reorganización nacional, es su consecuencia directa… por eso no podemos olvidar las violaciones ocurridas y las que aun acontecen en contextos de encierro como cárceles e “institutos de menores”, manicomiales, clínicas privadas.
En ámbitos privados, si bien son más complejas las situaciones de violencia, en la mayoría de los casos en alguna instancia estuvo interviniendo el Estado, sea una denuncia en la policía, en un juzgado, en el trámite de divorcio donde se manifestaron algunos indicios, en la tenencia de los hijos, en los ámbitos laborales y privados… casi siempre hubo algún agente del Estado que tuvo a su alcance algún dato como para poder hacer otra lectura distinta y poder traducirla, interpretarla y alertar que eso escuchado, visto o leído, para decir que eso era violencia y violencia de género. Así se convierte cualquier sujeto casi en cómplice de la situación, al lado del opresor. El máximo exponente de la brutalidad cuando no se quiere oír ni ver y traducirlo en una acción directa, para interponer/se desde una intervención (aunque sea intromisión) quedando en una asimétrica y brutal; ahí entonces ya se exige como imperativo y necesario ese tercero de apelación, que corresponde al Estado… la lucha de la mama de Marita Veron y tantas otras son un emblema de “eso que debe hacerse” pero que ese tercero no hace, más aun con el fallo de un juzgado sospechado de complicidad e inacción.
El Código de Faltas de Córdoba es esa herramienta que el gobierno de turno tiene a mano para imponer el control social pero no contra cualquiera, esta visiblemente enfocado en la pobreza y disciplinamiento de individuos y grupos díscolos con el gobierno de turno. Sin olvidarnos de las cámaras de supuesta seguridad, con las que se pretende asegurar bienes o prevenir la violencia o… pero termina delegando en la tecnología lo que el actor o área del Estado por deber le corresponde, soslayando la subjetividad, las actitudes, aptitudes y preparación de aquel que debe cuidar-asegurar.
La Ley 25.633 en el articulo 1 dice “Institúyase el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en conmemoración de quienes resultaron víctimas del proceso iniciado en esa fecha del año 1976”. Fue promulgada en agosto del 2002. Pero acordaremos con Osvaldo Bayer en que el genocidio como tal comenzó con Roca, los pueblos originarios fueron las primeras víctimas de un proceso y ha tenido fines parecidos que los de la dictadura… por eso vayan nuestros “AHORA Y SIEMPRE”

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